sábado, 28 de mayo de 2011


La sensación no era muy fácil de explicar, tenía diversas fases, de hecho se encontraba en un ciclo que desconocía por completo. Siempre había tenido problemas para explicar con palabras las fantasías que ocupaban su mente, aunque muchas veces no era más que miedo a réplicas, críticas y demás situaciones incomodas... Muchas noches las pasaba en vela, con un lápiz de color verde en la mano llenando de garabatos hojas en blanco, mientras tarareaba canciones que supuestamente iba a componer algún día con alguno de los instrumentos que tenía pensado fabricar.
Algunas mañanas se despertaba ignorando todas sus obligaciones pero con la cabeza llena de ideas, y cuando se veía en una de esas mañanas creía que en realidad su trabajo y su realidad eran sus proyectos, y ese había sido el motivo en muchas ocasiones de sus despidos laborales y de sus lamentables rupturas sentimentales...
Creo que todo sería distinto si estuvieras en su cama cualquiera de esas mañanas.

1 comentario:

Goodsignal dijo...

De esos días he tenido yo. De quedarme soñando con mis proyectos y no ir a mis obligaciones, también sumado a un poco de pereza, se agita y voilá, pueden surgir cosas maravillosas.